domingo, 2 de julio de 2017

LAGUNA NEGRA - LA HORA DORADA



Por encargo de una empresa privada con la finalidad de hacer fotografías en el distrito de “El Carmen de la Frontera”, (Huancabamba, Piura) invité a mi hermano Carlos para que me acompañara; concluido el encargo antes del lapso previsto decidimos utilizar el resto del día y a pesar de la hora que partíamos (3pm) resolvimos aprovechar la cercanía a la misteriosa, poderosa y encantada LAGUNA NEGRA…

Plaza de Armas de Sapalache

Esta laguna es visitada por turistas de todas partes del mundo quienes salen a tempranas horas de la mañana para visitarla; aquí, se realizan baños de florecimiento con diferentes propósitos, por ejemplo: curar enfermedades, llenarse de buenas vibras y energías positivas, realizar algún hechizo que los ayude a lograr el éxito o quizá hacer el mal y poder librarse de sus enemigos para lo cual se contrata a un maestro curandero o como los llaman en esa zona: “UN BRUJO” o “Chamán” quien a pedido del cliente puede realizar una “mesada” que incluye la ingesta de una bebida alucinógena conocida como “SAN PEDRO”, la cual ayuda a visionar al brujo sobre las cosas buenas o malas que rodean al visitante.

Llevando nuestros trípodes y cámaras fotográficas, mi hermano y yo, nos dirigimos en auto desde Sapalache (capital de El Carmen de la frontera) hacia el centro poblado de Huamaní en la parte occidental de la cordillera de los andes a 3700 msnm aprox. y fuimos recibidos por varios niños(as), jóvenes y adultos que ofrecen los servicios de alquiler de caballos y guías turísticos hacia la encantada LAGUNA NEGRA, pero al ver y confundir nuestros trípodes con herramientas usadas por topógrafos que al parecer son vistos frecuentemente en la zona atinaron a decir:

-“ shhh… van a hacer “mediciones”, esos no alquilan mulas…” ; y luego se retiraron dejándonos con un gesto de sorpresa, ironía y mucho humor…

-Ya vez Juancho! quien te manda a tener cara de misio y venir a hacer “mediciones” – dijo mi hermano Carlos.

Después de muchas carcajadas, encontramos un lugar en donde adquirimos guantes y chullos para aplacar el frío que sentíamos en ese momento y hacía tiritar nuestros huesos, encontramos a unos niños y ancianos quienes reflejaban la pobreza por la que pasan algunas familias de esa zona; pero a pesar de las condiciones adversas vimos su sonrisa inocente y su mirada esperanzadora e inmune a todo infortunio.







Dejamos encargando preparar comida para los niños y para nosotros a nuestro retorno y continuamos a pie acelerando la marcha porque nuestro reloj marcaba ya las 5:20 pm y el tiempo apremiaba, ya que es muy raro que las personas visiten la laguna a esa hora; con  experiencia previa en esa zona y conocedores de las horas mágicas que ocurren en nuestro planeta que hacen que algunos colores se intensifiquen y creen una atmósfera única llegamos a la laguna…

Circulaban vientos helados en todas direcciones que golpeaban nuestros cuerpos, el frío llegaba hasta mi cerebro haciéndome doler la cabeza por pequeños instantes, mis dientes rechinaban sin parar; la mágica laguna negra estaba allí! majestuosa! vistosa! ;  éramos las dos únicas almas en ese inhóspito lugar, lloviznaba por pequeños instantes y aparecía neblina que recorría el lugar para luego desvanecerse en la nada,
- ¡Que clima para loco! exclamé
- No podremos sacar una buena fotografía si esto sigue así
-Subamos a esa colina (atinó mi hermano Carloncho)








Empezaba a oscurecer y no había ningún indicio de que podríamos beneficiarnos con la hora dorada y sacar una buena fotografía; de pronto ascendimos a la colina dando la espalda a la laguna y el clima empezó a cambiar; al otro lado, en el horizonte vimos el sol poniente seguir su curso y no nos percatamos que a nuestras espaldas en la laguna, la neblina se evaporó por completo, vimos las nubes tornarse naranjas y presenciar un hermoso ocaso y cuando estaba a punto de llegar a su extinción  un rayo de luz rebotó en una nube por encima de nosotros e iluminó las rocas que estaban alrededor de la laguna negra tornándola de un color naranja intenso! y un espectáculo inimaginable!
-Mira huevóoonnnn! exclamé emocionado!
- Voltea los trípodeees!
- Toma la foto porque tenemos menos de 01 minuto!!
- Nadie nos va a creer esto!
El frío, el cansancio, quedaron atrás, nuevas energías invadieron nuestras almas, un corto momento de  asombro, algarabía y felicidad, que bastó para  poder disfrutar y grabar en nuestras memorias tanto humanas como digitales de nuestras cámaras fotográficas ,ese espectáculo maravilloso.

Después de unos segundos todo oscureció y nos percatamos que sería difícil el regreso

-No importa, valió la pena, regresemos…











sábado, 1 de julio de 2017

San Miguel de EL FAIQUE (Por: Juan Fernando Huamán )



Después de visitar Canchaque, el Sol aún luce radiante sobre nuestras cabezas, y todavía hay fuerzas para continuar nuestra travesía hacia “San Miguel de El Faique”.
En el camino nos detuvimos en el caserío de “Palambla”, uno de los lugares preferidos por los conductores y empresas de transportes para realizar un breve descanso del largo viaje en la ruta Huancabamba – Piura o viceversa y momento oportuno para los que tenemos necesidad de llenar el estómago con algún aperitivo, o simplemente aplacar el hambre.



Palambla es también conocido por sus pobladores como “Pedacito de Cielo” y vaya que se lo merece; el verdor de sus campiñas el cielo azul, su pequeña plaza nada convencional a las que he visto antes y la forma escalonada como está construida; en la cúspide  se encuentra su Iglesia, y desde aquí se puede observar todo el maravilloso paisaje, que a uno lo hace sentir como si estuviese en “un pedacito de cielo”.




Continuamos hacia San Miguel de El Faique por una trocha carrozable, y después de 10 minutos en automóvil llegamos a su plaza de armas, frente a ella se emplaza su iglesia y a un costado su municipalidad, aquí conocimos al Sr. Oscar Santiago Arrieta, quien nos comentó sobre su iglesia que data de la época Virreinal y de los animosos esfuerzos que sus pobladores hacen por conseguir el presupuesto para dar el respectivo mantenimiento.




Habiéndonos informado en Canchaque sobre la existencia de un cerro llamado HUAYANAY en la zona de San Miguel de El Faique que se utiliza como mirador turístico en la zona, decidimos visitarlo; a solo  05 minutos en auto, llegamos a una puertezuela en la falda de este cerro que sirve de  acceso para iniciar nuestra caminata a la cima del Huayanay.





A través de una vía empinada de piedras y escaleras con pasamanos para mayor seguridad empezamos a ascender el Huayanay; no sin antes haber resbalado en parte del camino , pues las piedras, tierra ,el moho y la humedad no facilitan el ascenso y se tiene que tener cuidado para no darse un buen trancazo; recomiendo llevar zapatos o zapatillas con suela de jebe o algún material que se pueda adherir mucho mejor a este tipo de caminos.









A medida que uno asciende, advierte  la belleza natural de la zona y se puede apreciar en la parte izquierda el caserío de Palambla y a la derecha el distrito de San Miguel de El Faique, y finalmente cuando uno corona el Huayanay se puede tener una vista maravillosa de 360 grados, se puede observar  las nubes a una menor altitud que forman colchones, pedacitos de algodón, un mar, o lo que su imaginación pueda suponer en ese momento, en la cima encontramos una pequeña capilla y varios banquitos de madera para simplemente “descansar en las nubes”, una sensación de tranquilidad, paz y calma gobierna este lugar; aire frio y puro un sol refulgente, un lugarcito de ensueño para olvidar todo por un momento y solo disfrutar de ese instante.


























Un bicho raro llamó mi atención ya que había estado bastante tiempo volando sobre nosotros, apenas noté su presencia agarré mi cámara y trate de fotografiarlo, ¿que es? ¿alguien tiene idea? pues, yo no. Una especie de caparazón con un ojo sobre el lomo? ¿o simplemente mi cámara me ha jugado una broma?



Después del regocijo y con las fuerzas renovadas que obtuvimos en el mirador del cerro Huayanay es hora de volver y continuar con nuestra travesía…

jueves, 29 de junio de 2017

CANCHAQUE (Por: Juan Fernando Huamán )


Después de 2 horas de viaje desde la ciudad de Piura pudimos llegar a la ciudad de Canchaque,tierra del café, pueblo cálido, acogedor y turístico de la ciudad de Huancabamba, premiado por el gobierno regional de Piura por poseer una de las 8 maravillas turísticas de la región, premio bien ganado por el esfuerzo de la población Canchaqueña y sus autoridades tras una labor de promoción, implementación y valoración de sus recursos turísticos, ofreciendo a cada turista que desea visitar esta hermosa ciudad todas las facilidades para una visita inolvidable.




A través de sus calles angostas y empinadas en las cuales algunos pobladores ofrecen frutas de la zona,  nos dirigimos a la caseta turística ubicada en su plaza de armas , en donde labora personal amable y atento a brindar toda la información turística referente a Canchaque; nos mencionan a: LOS PEROLES DE MISHAHUACA como una de las maravillas de la región Piura, además de un puente colgante a una cuadra de la plaza de armas, puente la Chununa, catarata de chorro blanco, el mirador Ccerro huayanay, el mirador cerro campanas, cataratas de chorro clanco de los ranchos y otros más.






Después de caminar por el centro de éste distrito, visitar su puente colgante y disfrutar del verdor de sus cerros que ciñen esta ciudad  y haber observado su iglesia matriz  desde lo alto de su mirador turístico, decidimos visitar los PEROLES DE MISHAHUACA e iniciamos nuestra travesía con una caminata de aproximadamente 15 Minutos, en el camino nos encontramos a un poblador, quien amablemente nos orientó para llegar, demostrando de esta manera la calidez del poblador Canchaqueño, seguimos nuestro rumbo  a través de un camino de tierra, piedras , envuelto de  paisajes coloridos y respirando el aire puro e inconfundible de la sierra piurana, a lo lejos pudimos observar una caída de agua espumeante que formaba una pequeña catarata inclinada la cual anuncia la llegada a nuestro destino.









Un puentecito de madera con techo de paja que cruza un pequeño riachuelo con agua cristalina cercado por hermosas flores y plantas ornamentales, y el canto de varias aves y pájaros nos dan la bienvenida; persiguiendo al riachuelo desde sus orillas y en contra de la corriente, el agua cristalina se torna espumeante y blanca , la cual da fin a la pequeña catarata formada por tres saltos de agua y cuyas caídas forman  ollas o peroles circulares en la roca y de ahí su nombre, en los cuales algunos turistas  disfrutan de un baño agradable y refrescante; asimismo cuenta con vestidores y servicios higiénicos y sillas artesanales fabricadas con madera y Guayaquil.












Es momento de Retornar y continuar con nuestra travesía ahora nos dirigimos a San Miguel De El Faique…